Obispos Consagrados en Tucumán El sábado 10 de marzo, mons. Luis Villalba, Arzobispo de Tucumán, mons. Mario Antonio Cargnello, Arzobispo de Salta y mons. Osmar Miani, Obispo de Catamarca, consagraran Obispo a mons. Luis Urbanc. La celebración se llevará a cabo en “El Palacio de los Deportes”, ubicado en el Parque 9 de Julio. Haciendo un recorrido por la historia de la Arquidiócesis de Tucumán, nos encontramos con que mons. Luis Urbanc será el quinto obispo consagrado en Tucumán. El primer consagrado fue mons. Bernabé Piedrabuena, natural de Tucumán, nacido el 10 de noviembre de 1863. Fue ordenado sacerdote en Buenos Aires por el Arzobispo Mons. Federico Aneiros, el 31 de mayo de 1886. El 16 de diciembre de 1907 fue preconizado (nombrado) Obispo Titular de Cestro y Auxiliar de Tucumán por el Papa Pío X. Fue consagrado en la Iglesia Catedral de Tucumán el 31 de mayo de 1908 por mons. Pablo Padilla y Bárcena, Obispo diocesano de Tucumán. Al ser creada la diócesis de Catamarca en 1910, fue trasladado como su primer Obispo. A la muerte de mons. Padilla, regresó para ocupar la sede vacante. Tomó posesión el 24 de octubre de 1923. Por razones de salud, el 10 de junio de 1931, renunció y fue nombrado Obispo Titular de Callinico y Auxiliar de Tucumán hasta que asumiera el nuevo Obispo. Falleció el 11 de junio de 1942. Esta sepultado en la Capilla de las Hermanas Esclavas. Cuando Mons. Piedrabuena es trasladado a Catamarca para asumir el gobierno de la nueva diócesis, mons. Padilla pidió otro Auxiliar. Fue designado, entonces, Carlos Echenique y Altamira. Nacido en Córdoba el 22 de enero de 1869. Ordenado sacerdote en Roma. Siendo canónigo de la Catedral de Córdoba fue promovido a la dignidad de Obispo titular de Tennesi y Auxiliar de Tucumán por Benedicto XV. Fue consagrado en la Catedral de Tucumán, a las 9 de la mañana, el domingo 4 de julio de 1915. Los consagrantes fueron, mons. José Luque, Obispo Auxiliar de Córdoba, mons. Bernabé Piedrabuena, Obispo de Catamarca y mons. Pablo Padilla y Bárcena, Obispo de Tucumán. Por tanto, se constituyó en el segundo que recibió la máxima dignidad del Orden en la Catedral de Tucumán. Cumplió su oficio de Auxiliar hasta la muerte de mons. Padilla, el 22 de enero de 1921, y luego fue trasladado a otra diócesis. Tercero consagrado en Tucumán fue Mons. Agustín Barrére. Al estar vacante la sede de Tucumán por encontrarse muy enfermo mons. Piedrabuena, fue elegido el sacerdote lourdista Agustín Barrére para reemplazarlo. Nacido en Carmen de Flores, provincia de Buenos Aires, el 9 de agosto de 1865; hijo de padres franceses. Ingresó a las filas de los Misioneros de la Inmaculada Concepción en 1885. Recibió el sacramento del Orden el 28 de marzo de 1891 en San Juan de Letrán. El Papa Pío XI lo nombró Obispo de Tucumán el 16 de enero de 1930. El 3 de agosto del mismo año fue consagrado en la Iglesia Catedral por, mons. Felipe Cortesi, Nuncio Apostólico y Arzobispo de Siraca, mons. Audino Rodríguez Olmos, Obispo de Santiago del Estero y mons. Fortunato Devoto, Obispo Titular de Attea y Vicario General de Buenos Aires. El 28 de febrero de 1952 murió en Buenos Aires. Sus restos fueron trasladados a Tucumán por ferrocarril y están sepultados en la Catedral Metropolitana. Cuando fue creada la diócesis de la Santísima Concepción (parte sur de Tucumán), el Papa Pablo VI preconizó como Obispo de ésta nueva Iglesia a mons. Juan Carlos Ferro, el 12 de agosto de 1963. Nació el 24 de junio de 1908 en Famaillá. Recibió el Orden Sagrado en Córdoba el 8 de julio de 1934. Fue consagrado en la Catedral Metropolitana de Tucumán el sábado 21 de diciembre de 1963. Así, es el cuarto que recibió la plenitud del Orden en Tucumán. La ceremonia estuvo a cargo de mons. Juan Carlos Aramburu, Arzobispo de Tucumán, mons. Pedro Lira, Obispo de San Francisco y mons. Agustín Herrera, Obispo Coadjutor de Jujuy. Tomó posesión de Concepción el 25 de diciembre de 1963. Falleció el 7 de marzo de 1980. Anexo Estrictamente hablando, los Obispos nacidos en Tucumán, fueron: Mons. Bernabé Piedrabuena, Mons. Juan Carlos Ferro y Mons. Agustín Adolfo Herrera. Éste ultimo aunque nacido en Tucumán el 28 de agosto de 1912, cuando era muy niño fue a vivir a Catamarca. Recibió el Orden Sagrado, en Roma, el 27 de marzo de 1937. El 13 de marzo de 1957, el Papa Pío XI lo designó primer Obispo de la nueva diócesis de Santo Domingo en Nueve de Julio. Consagrado en la Catedral Basílica de Catamarca el 11 de mayo del mismo año, por mons. Carlos Hanlon, Obispo de Catamarca, mons. Juan Carlos Aramburu, Arzobispo de Tucumán y mons. Venera. Tomó posesión el 2 de julio de 1957. luego pasó como Coadjutor a Jujuy y finalmente como Obispo de San Francisco, Córdoba. Falleció el 18 de julio de 2000. |