Autor: Pbro. Marcelo Ariel Lorca Albornoz.
Título: Las once primeras parroquias de Tucumán, su origen y evolución.
Área: Organización eclesiástica.
Institución: Arzobispado de Tucumán.
Dirección: Av. Hipólito Irigoyen 601, Trancas, Tucumán. CP 4124.
Teléfono: 03862-421121.
E-mail: mlorcaalbornoz@gmail.com.

Las Once Primeras Parroquias De Tucumán
Su origen y evolución

Introducción

Este trabajo de investigación versa sobre los orígenes de las parroquias de la Provincia de Tucumán, por tal razón nos tendremos que ubicar en la época de la conquista, a la primera hora de la evangelización en América y en el norte argentino.
El aporte histórico en lo que respecta al surgimiento de las parroquias de Tucumán, está dado por la investigación y análisis de documentos que ayudan a establecer una tentativa fecha de erección canónica, sus primeros límites, cuál es la posible sucesión cronológica y algunas peculiaridades.
Los documentos que analizaré son:
El informe de mons. Miguel Moisés Aráoz que pasa al Obispado de Salta sobre el estado moral y material de la provincia y la posición topográfica de sus curatos, fechado en mayo de 1867.
Los apuntes de mons. Dr. Jorge Bekier, sobre las parroquias de Tucumán, sobre los cuales estoy trabajando con relación a otros temas.
Y además otras fuentes como: el Anuario Eclesiástico Argentino (AEA) de 1961; Iglesias de Tucumán de Páez de la Torre y otros autores; la guía eclesiástica de la Diócesis de la Santísima Concepción.


 Los Curatos y las Parroquias[1]

Sabemos que las parroquias o los llamados curatos, tuvieron su origen a partir de pequeñas agrupaciones humanas, a ellas se integraron los misioneros que llegaron a América con el objetivo de extender la Fe Católica en el Nuevo Continente. A medida que se fundaban los pueblos, se levantaban templos, colegios, monasterios, se establecían las jurisdicciones eclesiásticas para hacer más fácil la tarea ministerial, que por la escasez de clero era toda una hazaña.
 Las primeras parroquias, fueron en su mayoría precedidas por las llamadas Doctrinas. Existían por lo menos dos tipos: 1- de vasallaje real, existente en las encomiendas. 2- de vasallaje nominal: funcionaba donde un adelantado ingresaba donde vivían los aborígenes y no había un cambio en su organización primigenia. En ambos casos, eran administradas por los sacerdotes seculares y en muy pocos casos, por los religiosos. Las Doctrinas estaban sometidas al Obispo.
La evangelización tuvo como propósito la conversión de los aborígenes, la administración de los Sacramentos, la moderación de sus costumbres, etc. Previo a esto, debían organizarse los poblados, la enseñanza del trabajo, construcción de casas, iglesias, que posibilitaran la Doctrina y, posteriormente, la erección el Curato o Parroquia.
La Legislación de Indias mandaba que “los indios fueran reducidos en pueblos para que no viviesen divididos ni separados en las sierras y montes y así estuviesen en mejores condiciones para recibir la Santa Doctrina. Para ello, se ordena a los Obispos que ayuden en la formación de los pueblos. [2] Cada pueblo debía tener su Iglesia con “puerta y llave”, en donde se enseñara la doctrina. El Doctrinero (sacerdote secular) se mantendría con el tributo del encomendero, a razón de un peso por indio.
Así, las antiguas Doctrinas fueron los semilleros fértiles de las futuras parroquias.   

 

Creación de la Antigua Diócesis del Tucumán[3]

Era necesario que las nuevas Iglesias que se levantaran luego de la conquista, tuvieran un Pastor permanente para su régimen. La Santa Sede se apresuró también a proveer ante esta necesidad y desde luego entraron a figurar en la jerarquía eclesiástica las nuevas Catedrales de América.
Así, se había erigido ya un Arzobispado y dos Obispados en Santo Domingo en 1504, otro en la Isla de San Juan y otros en Jamaica, Méjico, Santa Fe de Bogotá, etc.
            Y por lo que hace a los dominios del Perú, conquistado este vasto Imperio de los Incas por Francisco Pizarro, se erigió en 1538 por el Rmo. Vicente Valverde, y por mandato especial de la Santa Sede, la primera Catedral en la ciudad Imperial del Cuzco a cuyo régimen se sujetaban todos los dominios que se conquistaran para la Cruz hacia las regiones australes.
            Extendida la conquista hacia los dominios del “Tucma” (que diera nombre a la provincia del Tucumán) por Diego de Rojas en 1549, y con mejor éxito por Juan Núñez de Prado en 1550, se erigió otro Obispado, el de Charcas, en 1553.
            Pero  la conquista hacía progresos, se levantaban nuevos pueblos, y al Obispo de Charcas no le era posible ya extender su ministerio a tan dilatada Diócesis.
            Fue entonces que la vasta Provincia del Tucumán, que formaba ya una gobernación independiente por Cédula de Felipe II de 1563, fue erigida en Obispado como sufragánea del Arzobispado de Lima, por Bula de 14 de mayo de 1570 del ”Señor Pío V”, a solicitud del mismo Monarca, siendo gobernador de esta Provincia D. Diego de Arana.
            Los límites de este extenso país se extendía desde el Paraná, frontera del Paraguay, hasta la cordillera Chilena y Peruana, y desde Chichas, en el Alto Perú, hasta la Cruz- Alta por un lado y el Río 5° por otro.
            Al tiempo de la erección del Obispado no había mas ciudades que Santiago del Estero, a la que había sido trasladada la de “El Barco de Ávila” en 1563 por el Gobernador D. Francisco de Aguirre; la de San Miguel del Tucumán fundada por Diego de Villarroel en la falda Oriental del Aconquija en 1565, trasladada en 1685 al punto donde hoy de halla; la de Londres en 1555 que, más tarde, en 1680 fue trasladada al Valle Viejo y de allí, en 1683, a Catamarca, en su ubicación actual. Por último, la de Esteco en 1567 por Diego de Heredia, cuidad que quedó destruida más tarde por el gran terremoto del 13 de setiembre de 1692. Las ciudades de Cañete y Córdoba en los valles Calchaquíes habían sido destruidas o abandonadas.
            Y sólo comenzaron a tomar un aspecto más urbano y monumental cuando, erigido el Obispado, se levantaron templos, colegios, universidad, conventos y hospitales; de modo que no sólo el progreso moral y religioso, sino aún en gran parte incluso el material, se debe a la acción particular de los Prelados Diocesanos o por lo menos a la influencia civilizadora de los principios que representaban.
            El Sr. Francisco de Victoria (Vitoria, para otros) fue nombrado como primer Obispo del Tucumán. “El lunes 13 de enero de 1578 proveyó Gregorio XIII en San Pedro la sede del Tucumán; y el 31 de julio siguiente firmó Felipe II en Madrid las ejecutoriales, lo mismo que otras tres reales cédulas que facultaban al Pastor para llevar consigo cuatro religiosos de su Orden, doce criados y tres negros.
Meses después, el 10 de diciembre, alcanzaba nueva licencia Su Ilustrísima para proveerse también de cuatro clérigos.” (Bruno, 1966:371).

 

La provincia de Tucumán

La primera fundación de Tucumán se realizó en Ibatín en 1565, localidad ubicada al sudeste de la provincia, en el faldeo del Cordón del Aconquija, en las márgenes del río Pueblo Viejo.
Sobre la situación religiosa del Tucumán al momento de tomar posesión el séptimo Obispo Fray Nicolás de Ulloa, se hace mención que “San Miguel de Tucumán había sido mal fundada en Ibatín. Hubo proyecto de traslado; pero pudo más el amor a lo propio. Sus ciento cincuenta vecinos españoles se resistieron.
Como Salta, el antiguo San Miguel tenía iglesia parroquial, conventos de San Francisco y la Merced, y colegio de la Compañía. En los comienzos de 1681, los vecinos de Ibatín no daban trazas todavía de querer cambiar.
El Gobernador don Fernando de Mendoza Mate de Luna dictaba auto de traslado el 18 de agosto de 1685, y encomendaba su ejecución al lugarteniente de la ciudad, capitán Miguel de Salas y Valdés.
La orden del Gobernador era terminante: debían destruirse las casas de la ciudad vieja, y pasar todos a la nueva, para disponer de más brazos en caso de invasión.
El acuerdo del Cabildo secular de 4 de enero de 1687 ya daba por concluida la iglesia, al paso que se pedía cura para “esta ciudad y vicario, por no tenerle..., y si le hay es interino; y que los vasallos pagan dos curas así en esta ciudad como en el sitio viejo”. (Bruno, 1968:458)
Por los acuerdos siguientes se ve que el nuevo vicario padre Jacinto Santillán, en 9 de febrero de 1687 trasladó, secundado por el Cabildo, los santos patronos y reliquias.
En 1690 era cura y vicario del nuevo San Miguel don Mateo Gómez de Ávila.” (Bruno, 1968:458)

 

Parroquias de Tucumán[4]

1. Parroquia Nuestra Señora de la Encarnación. Matriz. Rectoral. Catedral.
           
En primer lugar, tenemos los registros del P. Cayetano Bruno sobre las primeras fundaciones de ciudades y en especial, la de Ibatín. Ante los difíciles momentos bélicos y “después de rudos encuentros con las gentes de Calchaquí, logró Aguirre a principios de 1564 penetrar en Santiago del Estero.” (1966:337)
Aguirre, comisiona al señor capitán Diego de Villarroel, su sobrino para la fundación de San Miguel de Tucumán. Se realiza  el 31 de mayo de 1565  “en nombre de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres Personas y un solo Dios verdadero, y de la Virgen gloriosa Santa María, su benditísima Madre, y el apóstol Santiago, luz y espejo de las Españas, y de San Pedro y San Pablo, y el bienaventurado arcángel San Miguel”. (Bruno, 1968:458)
Comenta el p. Bruno “El capitán Diego de Villarroel dijo:... que poblaba y pobló en este asiento, en lengua de los naturales llamado Ibatín, esta ciudad, a la cual ponía e puso nombre de San Miguel de Tucumán y nueva tierra de promisión, y así dijo que se llamase desde hoy adelante, y que la iglesia mayor desta ciudad se nombrase y fuese la advocación de Nuestra Señora de la Encarnación.” Esta Iglesia mayor o “Matriz” es la que posteriormente ha de ser sede catedralicia de la actual Arquidiócesis de Tucumán.  
“El año de 1570 había “iglesia mayor”, pero sin cura, pues lo solicitaba el Cabildo. En 1588 figuraba como tal el dominico Fray Valeriano de Torres.”[5]
Sabemos que junto a la Matriz existían, desde la primera fundación, una iglesia y convento de los franciscanos. Al ser trasladada la ciudad al lugar llamado “La Toma”,  el 27 de setiembre de 1685, dicha Iglesia mayor, conservó la misma ubicación que en la anterior ciudad, pero además, retuvo todos los beneficios que poseía como Matriz.
El p. Miguel Moysés Aráoz no aporta la fecha de erección de Nuestra Señora de la Encarnación, sólo precisa la ubicación y los límites: “El curato rectoral comprende la parte central de la ciudad y también incluye la campaña. Limita por el norte con el curato de Trancas, al este con el de la Victoria, al sur con el de Famaillá y al oeste con el curato de Encalilla. En el Templo se encuentra la Cruz de la Fundación de la Ciudad en 1565.” [6]   
La primera partida de bautismo que se posee en el archivo parroquial de la Iglesia Catedral es del 8 de febrero de 1727.
El p. Jorge Bekier sugiere como fecha de erección de la Matriz, el año 1565 en Ibatín.
El Sr. Vitoria, luego de ser elegido primer Obispo del Tucumán, firmó el “Decreto de ejecución de la erección del Obispado del Tucumán” el 18 de noviembre de 1578. Y transcribimos un fragmento en el que se establece:
“Por tanto, Nos Francisco de Vitoria, Obispo del Tucumán y Comisario Apostólico: atendiendo a un pedido justo y razonable. Y queriendo como hijo de obediencia ejecutar reverentemente los mandatos apostólicos a Nos dirigidos, tal como conviene y estamos obligados; por esta razón, con la autoridad apostólica a Nos confiada y que ejercemos en esa región, a instancia y petición de la predicha majestad real, erigimos, instituimos, creamos, atribuimos y solemnemente ordenamos (...)
La tercera parte restante determinamos que se divida a su vez en nueve partes. Cuatro de ellas son para los rectores y beneficiados de las iglesias parroquiales, y han de ser aplicadas del modo siguiente a saber: en cada pueblo o lugar erigimos una iglesia parroquial, a la cual asignamos las insignias de iglesia parroquial, y en ella habrá dos beneficiados, uno con cura de almas y otro sin ella, para dos clérigos seculares; y el rector, es decir quien tiene la cura de almas, tenga para la dicha rectoría una de las cuatro partes mencionadas, con carga de administrar los sacramentos, como a él pertenece (…)
Con el consentimiento de la misma católica majestad que nos lo ha pedido de viva voz, y con la predicha autoridad apostólica de la cual gozamos en esta región, erigimos, instituimos, creamos, hacemos, disponemos, establecemos y ordenamos, del mejor modo, vía, derecho, causa y forma que podemos y debemos de acuerdo a derecho, todas y cada una de las cosas que anteceden...”[7]
           
De acuerdo con este valiosísimo documento podemos atrevernos a afirmar que la matriz de Tucumán queda incluida en esta erección. A través de la promulgación de este decreto, quedaría erigida canónicamente la Iglesia Matriz el 18 de noviembre de 1578.

 

2. Curato de los Choromoros –Trancas

             El archivo del Arzobispado de Tucumán no conserva el decreto de erección de este Curato.
En el año 1871, el Obispado de Salta pide que se le remitan los datos de cada parroquia de Tucumán para la publicación de un “Anuario Eclesiástico de las Repúblicas Hispano-Americanas” y se informa que la parroquia de Trancas data del “año 1750, más o menos”, en alusión al primer libro del archivo, que aún se conserva y que es del año 1756, según lo expresa el P. Segundo Ferreira.[8]
            En el año 1734 ya existe el “Curato de Choromoro” por un informe del Obispo, Dr. D. José García Gutiérrez de Cevallos, 17° Obispo de Córdoba del Tucumán y electo en 1730 por el Papa Clemente XII, fechado en agosto de dicho año.
            Con respecto a la jurisdicción, dice:”...se pueden determinar con toda precisión sus primitivos límites y las diversas poblaciones que la formaban y son los siguientes: al sud el Saladillo entre Tapia y Vipos, al Norte el Río Pasaje (Salta), al Este las Cumbres de Medina y siguiendo por el Río Urueña hasta donde alcanzaba la jurisdicción de Tucumán, y por el Oeste las Cumbres frente a Yatasto y las Calchaquíes; Colalao (del Valle) y Tolombón dependían de su jurisdicción”.
            Las poblaciones pertenecientes a la jurisdicción son deducidas de los ejemplares existentes en el archivo parroquial de Trancas, del “Libro I de Bautismos, casamientos y defunciones”, en un solo volumen, que va de 1756 a 1768. Las Capillas o Vice-parroquia dependientes de este Curato fueron las del Brete, San Miguel, de Colalao (del Valle) y Tolombón, de Ntra. Sra. de la Concepción de Zárate, de Alurralde, Ntra. Sra. de Aranzazu de Riarte y Corral de Barranca, de Chugchagasta (después Chugcha y Chuscha), de la Candelaria, del Rosario, de los Horcones, Oratorio de Yatasto, “anejo de la Viceparroquia del Rosario” y la Reducción de Miraflores, “jurisdicción de este Curato.”
            En 1867 los limites son por el norte, el Curato de Rosario, sur de la  Provincia de Salta, al sur con los del Rectoral y Encalilla, al este con el de Burruyacu y al oeste con el Curato de Cafayate, también Provincia de Salta. Existe una viceparroquia del Jardín y las capillas de la Candelaria y San Pedro de Colalao.
En el AEA aparece que éste Curato comenzó a funcionar en 1600 aunque la erección canónica la data en 1750 (más o menos) y su primera partida de bautismo es del 15 de enero de 1757.[9]
            La Parroquia comenzó a denominarse Señor de Vilque desde 1758, también como parroquia del Vilque de Choromoro, y a partir de 1764 como parroquia de San Joachín de Vilque de Choromoro, como parroquia del Vilque y nueva Villa de San Joaquín. En 1765, quedó como parroquia del Señor de Vilque y Villa de San Joaquín y a partir de 1766 quedó parroquia de San Joaquín. Vilque se refiere a un óleo traído de España. En el Perú existe un pueblo llamado Vilque y allí se venera al Cristo Crucificado que lleva el mismo nombre del lugar: Cristo Crucificado del Señor de Vilque.[10] 

 

3. Gastona, Marapa y Medinas - Curato de Río Chico - Medinas [11]

No fue fácil dar con datos que con prolijidad nos orienten hacia la génesis  de este curato. La investigación más profunda es la del p. David Dip en su libro sobre Medinas.

En 1607 se encuentra citado por vez primera a Marapa como Doctrina a cargo del p. Juan de Medina. A ésta pertenecía el poblado de Medinas.

En 1628, se cuentan junto al Curato de San Miguel de Tucumán, los curatos rurales de Choromoros, Chicligasta y el del Valle de Catamarca. Este desaparece con la fundación de Catamarca y en su lugar surge el partido de Marapa.

El curato de Gastona es  erigido alrededor del año 1641 por el Obispo Fray Melchor de Maldonado y siendo Gobernador del Tucumán D. Francisco de Avedaño y Valdivia. El asiento del nuevo curato se encontraba en el poblado del mismo nombre. Como beneficiario estaba el p. Andrés Espinosa y luego, por 1647 el p. Pedro Álvarez Dávila.

En marzo de1685 aparece el curato con la denominación de Marapa.

Por marzo de 1691, Gastona es contada como una capilla anexa del curato de Marapa.

Algunos historiadores sugieren que el cambio de nombre no debió a la creación de un nuevo curato, sino que, trasladada la sede desde Gastona hacia Marapa, conservó aquel  todo privilegio. Las razones del traslado podemos encontrarlas en el mal estado del templo, la escasez de habitantes, sumado a la falta de recursos económicos de los doctrineros.

En 1741 se dispone que la “capilla de Medinas” sea tenida como Iglesia Parroquial, situada en el paraje del mismo nombre y bajo el patronato de Nuestra Señora de la Merced ya que “se la había mirado como la más decente, primera y principal del referido curato”. El auto correspondiente al traslado es del 27 de febrero de 1741 y firmado por el Obispo de Córdoba,  Sr. José Antonio Cevallos. Este traslado como el anterior no habrían de hacerle perder el beneficio al curato de Gastona.

El período en que comienza la decadencia y hasta su desaparición total, podría ser entre los años 1756 y 1794.  Otros, dicen que ya en 1780 no existe dicho curato. Así, el curato de Gastona comienza por 1641 y culmina en 1780.

La Capilla de Medinas pasa a pertenecer a la jurisdicción del curato de Chicligasta como vice-parroquia.
Y en 1829 pertenece al nuevo curato de Río Chico,  funcionaba como viceparroquia. Figuraba como tal en los libros parroquiales. La primera partida de bautismo es del 27 de marzo de 1829. El p. Miguel Aráoz nombra al curato como Río Chico y Medinas es una de las capillas que posee. Limitaba por norte con Chicligasta, por el este con el Río Hondo que divide con el curato Rectoral de Santiago del Estero. Al sur como por el oeste, limita con Graneros. Posee en su jurisdicción las Capillas de Medinas  y la de Naschi, la de Lazarte y la de Quisca.
Desde el 1 de junio de 1871, comenzó a llamarse “parroquia de Medinas” ya que allí se trasladó la sede desde Río Chico. El 26 de junio inmediato, decretó el Obispo Fray Buenaventura, la redacción del auto de transferencia. El p. Miguel Román trasladó la residencia de Río Chico a Medinas. Debido a este traslado se hizo lo mismo con la sede, erigiendo a la Iglesia de Medinas en Parroquia el 26 de junio de 1871.

Actualmente, Medinas se encuentra en estado de postergación. Desplazada por la línea del ferrocarril y por la villa de la Trinidad que la va absorbiendo. Su actual iglesia es obra del padre Román Miguel, que la edificó entre los años 1833 y 1884. La cual pertenecía a la parroquia del Río Chico.

A partir del 7 de junio de 1995 mons. Bernardo Witte, tercer Obispo de Concepción decidió trasladar nuevamente la sede parroquial, esta vez hacia Trinidad.  

En la actualidad, la iglesia del pueblo Río Chico, distante a 6 km. de la parroquia de Santa Ana, a la cual pertenece, y está dedicada a Nuestra Señora del Rosario.

 

4. Curato de Chicligasta

Tiene como Patrona a nuestra Señora de la Candelaria.

Informa el P. Aráoz que la iglesia parroquial de este curato se ubica a veinte leguas al sud-sudeste de la capital de Tucumán. La jurisdicción abarca unas dieciocho leguas de este a oeste y tres de norte a sur. Los oratorios son: Guardias, de Incas, de Santa Cruz, y el de Concepción. Limita al norte con el curato de Monteros y el de Leales, al este con el Rectoral de Santiago del Estero, al sur con el curato de Río Chico y al oeste con la serranía que divide Tucumán y Catamarca. El curato posee unos 6.000 habitantes y el Oratorio de Concepción es el más nuevo.[12]

Lizondo Borda lo cuenta por 1628, entre  los  tres  curatos rurales más  antiguos  de Tucumán, junto al de  Choromoros y el del Valle de Catamarca.

Algunos historiadores proponen el año 1670 como origen del curato.

El p. Jorge Bekier, por su parte, propone como origen el año 1793. Lo llamativo es que, en su lista de parroquias de Tucumán,  hace coincidir la erección del antiguo curato de Chicligasta con  la parroquia de la Inmaculada Concepción, actual Iglesia Catedral de Concepción.

En el AEA, no aparece ya el dicho curato, pero si la parroquia de la Inmaculada Concepción, con fecha de erección 1903 y su primera partida de bautismo del 5 de febrero de 1871.

Después de Chicligasta, Medinas fue el pueblo más importante del sur tucumano hasta que el 25 de octubre de 1885 se aprobó la traza del ferrocarril pasando por Concepción. Ésta ciudad, en el s XIX, dejó de llamarse La Ramada  y dio paso al nombre actual. El primer templo de este floreciente pueblo de Concepción es del 1849. Por 1858 se construyó el nuevo templo.

Parece ser que la sede del colonial curato de Chicligasta, fue perdiendo el florecimiento que supo tener, hasta desvanecerse y perderse en el tiempo. Así, el Oratorio de Concepción comenzó a crecer en importancia hasta que es nombrado Vice-parroquia, quizá por encontrarse en mejor estado.

Actualmente, la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria de la Villa Chicligasta no es más que una Capilla que pertenece a la zona pastoral llamada “Monteagudo”, Diócesis de Concepción, y dirigida pastoralmente por las Hermanas Misioneras Jesús Verbo y Víctima.

 

5. Curato de los Monteros - Nuestra Señora del Rosario

“El crecimiento de Monteros al finalizar el s. XVIII fue importante. De la misma manera fueron decreciendo algunos pueblos y curatos, que en sus comienzos respondieron al trazado de la población indígena, cuya evangelización fue la primer tarea.

Hasta 1780, Monteros desde el punto de vista eclesiástico fue parte de la parroquia o curato de Marapa. A partir del 15 de agosto de ese año se constituyó una nueva parroquia, según puede verse en sus libros abiertos en esa fecha, por su primer párroco, el Dr. Diego Miguel Aráoz.

Su jurisdicción era muy amplia, ya que comenzaba en el Río Seco hasta el sud, llegaba por el norte hasta El Manantial, en las puertas de San Miguel de Tucumán. Su limite este lo constituía el Río Salí y hacia el oeste las altas Cumbres.

De las partidas asentadas en sus primeros libros se conocen los diversos lugares que estaban dentro de la jurisdicción. Había cuatro vice parroquias que eran las de Simoca, Lules, Famaillá y Amaicha del Llano, en el actual departamento de Leales.” (Breve historia de Monteros, Tulio Santiago Ottonello Pág. 33)

La fecha de erección es el 12 de mayo de 1780 por mandato del vigésimo tercer Obispo del Tucumán, Fray José Antonio de San Alberto, pero comenzó a funcionar el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen a los Cielos, “dándole la vasta extensión que va desde Manantial hasta Río Seco. Dependían de ella las vice parroquias de Famaillá, Lules, Simoca y Amaicha del Llano.”  (Páez de la Torre, 1993:94)

Ya en 1867 sus límites eran: al norte con el curato de Famaillá, al sud el de Chicligasta, al este el de Leales, y al oeste el de Encalilla. [13]


 
6. Curato de Graneros - Inmaculada Concepción 

Estas tierras fueron dadas a Diego de Vera por el gobernador Ramírez de Velasco. Y el hecho se remonta al 13 de mayo de 1591.

Su Iglesia parroquial está ubicada a veinticinco leguas rumbo al sur de la Capital, precisa el p. Aráoz y dice que posee cuatro capillas: la del Bañado, la de San Ignacio, la de Marapa y el Oratorio de Escaba. Con un numero de cinco mil habitantes y dos eclesiásticos. Y limita al norte con el  curato de Río Chico, al sur con el Alto de Catamarca, al este con el Rectoral de Santiago del Estero y al oeste con el de Piedra Blanca Provincia de Catamarca. [14]

Cainzo dice que en 1691 el curato de Marapa ser dividió en los de Graneros y Río Chico, hasta que en el año 1790 se reunificó.[15]

La primera partida de Bautismo es del 1 de enero de 1785 y reza “parroquia del Beneficio de Río Chico”. El 26 de diciembre de 1829 se divide el curato de Río Chico creándose el de Graneros, habiendo sido éste vice-parroquia del primero[16], aunque Cainzo precisa que comenzó a ser parroquia en 1824. Fue nombrada como titular la Inmaculada Virgen María y su párroco fue el p. Cosme Damián Herrera.

Actualmente pertenece a la Diócesis de la Santísima Concepción.

 

7. Curato de  Burruyacu - Nuestra Señora del Rosario 

En el libro “Índice de los archivos de la parroquia de Burruyacu”, fechado en marzo de 1946, encontramos como nota marginal el detalle del origen de la palabra Burruyacu. Burruyaco – Burruyacu – Burro_yaco, son los diferentes nombres que se encuentran en los libros parroquiales, que están actualmente en la sede parroquial de La Sagrada Familia en la ciudad de Alderetes. Algunos dicen que este nombre proviene de PUKYZI-YOCO, que significa PUKYZI: pozo; YA: que produce, que da; KO: agua.

En el mismo libro se halla una pequeña historia del origen del curato: “La primera Iglesia no se sabe, cuándo ha sido construida. En el acta de la erección del Curato de Burruyacu (1793) se habla ya de la capilla de Burruyacu. Esta capilla ha sido de adobes (ladrillos de barro no quemados) y ha sido situada al camino nacional, cerca de la familia Garat, al lado izquierdo al llegar al portón de la entrada. Poseía un cementerio a la par.” Según el Anuario Eclesiástico de 1961, su erección data del 1 de enero de 1794, conjuntamente con la opinión del p. Bekier.

En 1867,  el p. Aráoz describe que la Iglesia parroquial se halla a catorce leguas  al nor-noreste de esta Capital. Limita al norte con el curato de Rosario de la provincia de Salta, al sud con el de La Victoria, al este el Rectoral de Santiago del Estero y al oeste con el de Trancas. Tiene tres Capillas: la de Requelme, la de la Ramada y la del Timbó. [17]

“Actualmente (1946) ya no se ve nada sino yuyos, que crecen sobre los escombros, que se puede notar por la elevación del terreno en ese sitio. Según los libros de defunciones y también según la gente vieja, había un cementerio alrededor de la Iglesia y muchos años después de la creación del cementerio actual, los viejos iban a rezar los días lunes sobre las tumbas de sus muertos, enterrados en ese cementerio. Por primera vez en los libros se habla explícitamente de “parroquia de Ntra. Sra. del Rosario de Burruyacu” en los autos del Obispo, que siguen después del renuncio del Primer cura propietario. La Iglesia actual estaba en obra en 1875.” (Archivo de la Parroquia de la Sagrada Familia de Alderetes, Libro Índice 1946:37)

Entre las Capillas que pertenecieron a la jurisdicción aparecen, El Timbó: viceparroquia en la que entre 1870 y 1884 vivió el P. Miguel Zelarrayan. Requel o Requelme: desde alrededor de 1862. La Ramada con su patrono “San Patricio”. Siete de Abril. Los Chorrillos. Garmendia. Puesto del medio. La actual Villa Padre Monti. El Chañar. El Rodeo.

Los primeros cuatro días de agosto de 1931 se llevó a cabo una visita pastoral a cargo del p. Emigdio Courel, Inspector de Parroquias. La sede provisoria estaba en la capilla de la Ramada, “San Patricio”. El cura párroco era el p. Diego Robaina. Allí deja propuesto hacer una breve historia de la parroquia. Del 5 de junio al 31 de julio del año siguiente la visita la realiza el mismo Obispo Dr. Agustín Barrére. Dice que la parroquia es la más extensa, pues tiene una superficie de unos 4.000 km2 y a la vez que es difícil de atender por su misma extensión, por las serranías que la cortan y por los caminos deficientes que, en época de las lluvias, se vuelven intransitables. Mucha es la labor del p. Robaina. La iglesia parroquial con la casa anexa se encontraban casi en ruinas. Incluso la capilla de la Ramada donde años antes de 1932 se había trasladado la sede de la parroquia. Las razones están en que un ciclón había levantado el techo y por lo tanto no se podían celebrar en ella los santos misterios. El archivo parroquial se trasladó a San Miguel por los Padres Franciscanos, encargados un tiempo de la atención de la parroquia. Es de lamentar que se extraviaron no pocos documentos. Con ocasión de la visita pastoral, el Obispo autoriza al cura párroco a permanecer en La Ramada, pero deberá recorrer periódicamente las demás poblaciones.

En 1942 hubo un temblor que causó bastante daño a toda la Iglesia y fue necesario sacar el triángulo de ladrillos que había en la fachada dentro de la torre y la casa.

En los primeros meses de 1945 por circunstancia de la guerra y el mal estado de la iglesia y torre, se  ha puesto en el Banco de la Provincia un dinero “pro campanas”.

En 1961 aparece ya con sede en la Iglesia de la Sagrada Familia de Cruz Alta, Villa de Alderetes.

Por razones que desconocemos, la parroquia fue nuevamente erigida como Vicaría el 18 de septiembre de 1987, por mons. Bózzoli y elevada a parroquia el 7 de octubre de 1997 en el período de gobierno pastoral de mons. Raúl Casado, pero por mandato de mons. Carlos Ñañez, Arzobispo coadjutor.

Los límites que aparecen en el decreto del 7 de octubre de 1997 son: por el norte, el límite entre las provincias de Tucumán y Salta. Por el este, el límite político entre las provincias de Tucumán y Santiago del Estero. Por el sur, una línea envolvente, al sur de la ruta provincial N° 317 más o menos paralela a esta, que nace por el este en el límite político con la provincia de Santiago del Estero, y corre hacia el oeste hasta la ruta provincial N° 304, y que incluye las localidades de Puesto del Medio, La Tuna, San Carlos y Macomitas, con sus respectivas zonas de influencia. Por el oeste, en su mayor extensión el fijado al crearse la Parroquia San José Obrero: una línea imaginaria que partiendo desde el límite político con la provincia de Salta, dirigiéndose hacia el sur, pasa por la cumbre del cerro Alto de las Botijas, de la sierra de la Ramada, hasta el cruce del río Calera por la ruta provincial N° 305; y desde este punto, una línea imaginaria que llega hasta la ruta provincial N° 304, al sur de Macomitas, en el punto de intersección con el límite jurisdiccional sur.

 

8. Curato de la Victoria [18]

Como Templo, existe desde la fundación de la ciudad de Tucumán en 1565. Perteneció a los Padres Mercedarios. Y desde esa época se encuentra situada a una cuadra al naciente de la catedral.

Luego del triunfo en la batalla de Tucumán el 24 de setiembre de 1812, Fray Félix Pizarro, prior del Convento de Santo Domingo de Tucumán, escribe a su Provincial el 25 de abril del año siguiente, que el Gral. Belgrano dispuso la división del Curato Matriz y que la iglesia del convento funcionaría como sede provisoria del nuevo, a cargo del p. Pedro Miguel Aráoz, hasta que se pueda erigir un templo digno de la Madre de Dios en el Campo de las Carreras.

En el libro de los Bautismos se consignan estas referencias, “Libro de bautismos y óleos de este nuevo curato de Nuestra Señora de Mercedes de la Victoria para los de 1ra clase. Año de 1813. Abril de 1813.” “En esta Sta. Iglesia de Santo Domingo, ayuda de Parroquia de Nuestra Señora de Mercedes de la Victoria a dieciocho días del mes de abril de 1813...”

A siete meses del triunfo, comienza a funcionar el nuevo curato, con el nombre de La Victoria, recordando eternamente las ayudas de la Señora del Cielo. Dentro de los límites se encontraba el convento y el Campo de las Carreras.

La división llegó hasta 1828, cuando el Dr. José Eusebio Colombres, Cura Rector de la Matriz, reclamó el derecho a ser el único párroco de la ciudad. Argumentando su pedido en un testimonio del 12 de setiembre de 1828. El Vicario Capitular D. José Gabriel Figueroa, le concedió ese pedido, retornando la ciudad a un solo beneficio, la Matriz, finalizando las funciones de la Victoria el 2 de octubre de 1828.

La Sala de Representantes en una sesión del 2 de abril de 1834, dispuso el restablecimiento del curato de la Victoria. El Gobernador Alejandro Heredia reclamó esta unión el 18 de agosto de 1834. Figueroa, el 28 de enero de 1835 restableció la parroquia de La Victoria creada por mandato del General Belgrano. No es una nueva creación sino que se restituye lo anteriormente establecido. Vuelve a funcionar el 9 de abril de 1838 y con Fray Nicolás Velásquez como párroco.

El p. Colombres continúa con su reclamo y el 23 de mayo de 1839, lo formula nuevamente solicitando la unificación de los curatos. Y Figueroa al declarar nula la división, vuelve sobre sus pasos y el 15 de junio de 1839 reunifica en la Matriz las dos parroquias.

A partir del año 1857 se reanudan los esfuerzos por parte del Gobierno por atender lo mandado por Belgrano. Y esta vez el Dr. Colombres [19], en diciembre de 1858, como Obispo electo de Salta, acepta el pedido haciendo efectiva la ansiada división y elevando a La Victoria a la  dignidad de Parroquia. La línea divisoria de estos curatos fue la “calle de la Matriz” (actual  calle 24 de setiembre) que va hacia el oeste siguiendo por el camino que pasa por Yerba Buena y San Javier, hasta el limite con el curato de Encalilla (Tafí del Valle); hacia el este por el camino de las Mensajerías que conduce a Santiago del Estero. Quedando para cada uno el territorio comprendido por dicha división.

Por 1867 comprendía una parte de la ciudad de San Miguel hacia el este y su extensión limitaba al norte con el curato de Burruyacu, al sur con el de Leales, al este con el Rectoral de Santiago del Estero y al oeste con el Rectoral de Tucumán.

Su templo conserva  la Imagen de Nuestra Señora de la Merced, que por su protección evidente en la batalla de Tucumán el 24 de septiembre de 1812, fue nombrada Generala del Ejercito Argentino y luego Patrona de la Diócesis de Tucumán. El 24 de setiembre de 1912, primer centenario de la Batalla de Tucumán, el Obispo Dr. Pablo Padilla y Bárcena obtuvo para la venerada imagen  la Coronación Pontificia.

 

9. Curato de Famaillá - Nuestra Señora del Carmen

La antigua Iglesia de este curato se halla situada a 8 leguas al sur de la capital tucumana.

La titular de la parroquia es Nuestra Señora del Carmen. Fue erigida parroquia el 19 de junio de 1842. Pero la iglesia recién se habilitó al culto público el 10 de agosto de 1890.

La Iglesia se encuentra frente a la plaza principal del pueblo con estilo basilical. La primitiva iglesia fue construida en la ribera del Río Famaillá, detrás de la actual Iglesia. Por tanto, el antiguo cementerio destinado a los indios y blancos, se encontraba en el actual jardín parroquial.

Hasta el informe del p. Aráoz, limita al norte y al oeste con el Rectoral, al este con Leales y al sur con el de Monteros. Hay una Iglesia de padres dominicos y dos oratorios públicos que aunque no se los nombre pueden ser Lules y San Pablo.

El 22 de marzo de 1865, por pedido de los vecinos de Lules, el Sr. Buenaventura Rizo Patrón, Obispo de Salta, ordena el traslado de la parroquia de Famaillá a Lules. Llamándole en adelante “Curato de Lules” bajo la protección de San Isidro de Lules. Ésta funcionaría provisoriamente en el Oratorio perteneciente al Sr. Miguel Manuel Padilla mientras los vecinos se comprometerían a construir el templo definitivo. Da dos años como plazo para el cumplimiento de las disposiciones.

 

10. Curato de los Juárez - Nuestra Sra. de la Candelaria

La erección canónica es del 9 de abril de 1849, bajo la protección de Nuestra Señora de la Candelaria. La Iglesia está a once leguas al sudeste de la Capital. [20]

Limita, hasta el año 1867, al norte con el Curato de la Victoria, al este con el Rectoral de Santiago del Estero, al sur con éste y el Curato de Chichigasta, al oeste con los de Monteros y Famaillá. Posee cinco capillas: Los Gómez, Los Puestos, Los Tres posos, Laguna Blanca y los Sueldo. Desde 1963 comienza a pertenecer a la diócesis de Concepción.

La iglesia fue construida en el año 1780 y refaccionada en 1937. La primera población y capilla se encontraban a orillas del Río Salí a 1 km de su ubicación actual. [21]

El departamento tuvo su origen en el antiguo curato rural de los Juárez que aparece a fines del s. XVIII, según Lizondo Borda, cuando los tres primitivos curatos eran: Choromoro, Chicligasta y Valle de Catamarca; se cambian en seis: Trancas, Burruyacu, Los Juárez, Monteros, Chicligasta y Río Chico.

En 1880, Leales era un departamento tucumano muy poco desarrollado. En el 1er distrito correspondiente a la Villa, estaban ubicados los parajes de Los Sueldo, Esquina, y Los Gómez.

La parroquia en Villa de Leales figura erigida el 9 de abril de 1849. Pero la iglesia que se conoce actualmente es posterior en algunos años y sin duda se levanta en reemplazo de la que no ha llegado hasta nosotros. La habilitación del templo es de 1866 o 1867. [22]

 

11. Curato de Encalilla – Inmaculada Concepción – Ntra. Sra. del Carmen de Tafí del Valle

Esta población se halla situada como a 28 leguas al oeste de la Capital tucumana. Fue designada en el auto de erección, como punto más central para que se edificase en ella la Iglesia parroquial del nuevo curato de ese nombre, el cual se erigió a fines del año de 1853 [23]. El p. Bekier precisa que la erección correspondiente fue el 15 de setiembre de 1853.

En 1867 limitaba por el norte con los curatos de Trancas y Cafayate, al este con el Rectoral y el de Monteros,  al sur y oeste con el de Santa María, Provincia de Catamarca. A 12 leguas al sur existía el oratorio llamado Tafí. Hacia el noroeste, a 5 leguas la capilla de Colalao que era viceparroquia. Los habitantes de este curato eran unos mil seiscientos. Por carecer el pueblo de Encalilla de un templo apropiado, la sede administrativa parroquial fue trasladada a Tafí alrededor del año 1880.

Margarita Zavalía de Estévez donó el terreno necesario para erigir la Iglesia de Tafí. De la construcción de ésta se encargó el presbítero Estratón Colombres (1819-1901), autor también, de la de Amaicha del Valle. La Iglesia se habilitó por el año 1895. Por ese entonces se encontraba bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Después de 1965, Nuestra Señora del Carmen.

Encalilla fue la primera población y por problemas de provisión de agua fue trasladada a 15 km al este, a la villa de Amaicha en la década de 1880. La construcción de la Iglesia en Amaicha se inicia en 1888 [24]. Y recién es creada parroquia el 11 de febrero de 1965 por Mons. Juan Carlos Aramburu (cuarto Obispo y primer Arzobispo de Tucumán) con el nombre de San Ramón Nonato. Pero comenzó a funcionar como tal el 21 de febrero del mismo año. Actualmente Amaicha del Valle pertenece a la prelatura de Cafayate.           

Conclusión

Llegamos hasta este curato y nos quedamos en el umbral de la creación de la nueva Diócesis de Tucumán, el 15 de febrero de 1897por mandato del Papa León XIII. Deseamos poder continuar, en un futuro no muy lejano,  con las restantes parroquias de Tucumán y lograr un esquema evolutivo de esta Iglesia Local. Como sucede no pocas veces, nos topamos con infinidad de problemas para encontrar datos, fechas y bibliografía. Ya que no existe un trabajo completo sobre la historia de la Iglesia de Tucumán. Esto nos da la certeza de que lo poco que se pueda aportar, en lo concerniente a este tema en la región, es valioso.

Hemos notado la intima relación que existe entre la evolución de los pueblos con el surgimiento de las Doctrinas, Curatos, Parroquias y Diócesis. Que a medida que surgían los centros urbanos, estaba la iglesia atendiendo las necesidades de los cristianos “blancos” y expandiendo la fe entre los “indios”. Es una necesidad para nuestra identidad cultural, conocer y celebrar los aniversarios de las parroquias. Ser agradecidos con todos aquellos que pusieron su vida en esta empresa evangelizadora. Por esta razón, intentamos resaltar fechas y jurisdicciones de influencia.

Con este pequeño trabajo queremos presentar nada más que un avance.

Anexo

Incluimos un mapa basado en el informe del Vicario Foráneo de Tucumán, p. Miguel Moysés Aráoz, de cómo sería la distribución geográfica de las jurisdicciones de los curatos en 1867. Los datos de las dimensiones están expresadas en leguas. Y aunque no coinciden con las distancias actuales, tratamos de interpretar según nuestro criterio, lo que mas se asemeje a la realidad.

 

Fuentes y Bibliografía

Fuentes inéditas

- Archivo Arzobispado de Tucumán (AAT)
- Informe del P. Miguel Moyses Aráoz envía como Vicario Foráneo de Tucumán al Obispado de Salta (1867)
- Decretos de erección de las parroquias.
- Bekier, Jorge. Apuntes de investigación.
- Archivos Parroquiales:
- San Joaquín de Trancas
- Sagrada Familia de Alderetes (Burruyacu)
                                                           * Libro de Bautismos I 
                                                           * Libro de Visitas Pastorales

Fuentes editadas

-  Repertorio eclesiástico del Obispado de Salta (1875), Tomo I. Tucumán. Imprenta Belgrano.
- Los Sínodos del Antiguo Tucumán (1979). José M. Arancibia – Nelson Dellaferrera. Buenos Aires. Patria Grande.
- La Semana Católica, Boletín Eclesiástico de Tucumán  (1912)
- Anuario Eclesiástico de la Argentina (1961)
- Guía Diocesana del Obispado de la Santísima Concepción (1999). Tucumán. Imprenta Encuadernación Tucumán.

Bibliografía

- Bruno, Cayetano (1966). Historia de la Iglesia en Argentina. Tomo 1. Buenos Aires. Don Bosco.
- Bruno, Cayetano (1968). Historia de la Iglesia en Argentina. Tomo 3. Buenos Aires. Don Bosco.
- Páez de la Torre, Carlos - Terán, Celia- Viola, Carlos Ricardo (1993). Iglesias de Tucumán, Historia, Arquitectura, Arte. Buenos Aires. Fundación Banco de Boston.
- Hilda Elena Zerda de Cainzo (2003). Ciudades y Pueblos de Tucumán. Córdoba. Editorial UNSTA.
- P. David Dip, Primer Congreso de Historia de los Pueblos de la Provincia de Tucumán (1953). Tucumán.

____________________________

[1] Para este tema Cf. Dip David  1953:163

[2] ídem 1953:163

[3] Cf. Repertorio Eclesiástico de Salta 1867:10

[4] En este apartado sólo se han de considerar las parroquias que pertenecen al período que va desde 1565 a 1867, objeto de esta investigación.

[5] Cayetano Bruno 1966:337

[6] Aráoz 1867:1

[7] Decreto de ejecución de erección de la Diócesis de Tucumán,  (Sínodos del Antiguo Tucumán, 1979:273)

[8] Cf. P. Segundo Ferreira, Anales de la Parroquia de Trancas, La Semana Católica, Pág. 165.

[9] AEA  1961:956

[10] Páez de la Torre 1993:15

[11] P. Dip David 1953:163

[12] Aráoz 1867:3

[13] Ídem pág 3

[14] Ídem pág 4

[15]Hilda Elena Zerda de Cainzo 2003:86

[16] P.D.Dip 1953:163. Guía Eclesiástica de Concepción. 1999:31

[17] Aráoz 1867:5

[18] Cf. este tema con el libro de oro de la Parroquia de La Victoria.

[19] El Dr. D.  José Eusebio Colombres fue elegido Obispo Diocesano el 23 de diciembre de 1858 por el Papa Pío IX, pero falleció el 11 de febrero de 1859, antes de que llegue la Bula para ser consagrado.

[20] Cayetano T XI, Cap. III, pág. 222.

[21] Cfr. Guía Eclesiástica de la Diócesis de Concepción.

[22] Páez de la Torre 1993:111

[23] P. Aráoz 1867:6

[24] Páez de la Torre 1993:62