CAPÍTULO III
EL ANÁLISIS DE LA REALIDAD ARQUIDIOCESANA

1. EL ANÁLISIS DE LOS CONDICIONAMIENTOS AMBIENTALES O DE LA REALIDAD EN SU ASPECTO SOCIAL

1. ELEMENTOS GEOGRÁFICOS

1.1.  Ubicación

La Arquidiócesis de Tucumán está situada en la provincia de Tucumán, en la región del noroeste Argentino. Tucumán es la más pequeña de las provincias argentinas y la más densamente poblada con 59 hab./Km.². Su superficie es de 22.524 Km.², es decir, un 4,8% de la región noroeste y el 0,8% del territorio del país.

Esta Arquidiócesis tiene una superficie de 10.679 Km.² con un total de 1.025.409 habitantes y abarca la mitad norte del territorio de la provincia. La jurisdicción tiene una distancia aproximada de norte a sur de 107 Km. y de este a oeste de 100 Km.

 

La Diócesis y el NOA

FIGURA 1: Ubicación de la Arquidiócesis en la región

 

Las comunidades más antiguas datan de los comienzos de la colonización. Al principio la zona del Tucumán, eclesiásticamente, pertenecía a la diócesis de Lima. Luego pasó a depender de la de Charcas (antiguo nombre de Sucre, Bolivia). En 1570 el Papa San Pío V crea la diócesis del Tucumán con sede en Santiago del Estero. Su primer obispo llegó a comienzos de 1582. En 1699 el Papa Inocencio XII traslada la sede a la ciudad de Córdoba.

En 1806 el Papa Pío VII crea la diócesis de Salta, de la que pasa a depender el territorio de la provincia de Tucumán.

El 15 de febrero de 1897 con la Bula In Petri Cathedra el Papa León XIII crea la Diócesis de Tucumán, que fue elevada a Arquidiócesis el 11 de febrero de 1957 por el Papa Pío XII.

Limita al Norte con la Arquidiócesis de Salta, al Este con la Diócesis de Santiago del Estero, al Sur con la Diócesis de La Santísima Concepción y al Oeste con la Prelatura de Cafayate. Limita con tres provincias: Salta al norte, Santiago del Estero al este y Catamarca al sur y al oeste.

Geográficamente, la Arquidiócesis de Tucumán comprende los departamentos de: Burruyacu, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Lules, Tafí Viejo, Trancas y Yerba Buena. Del departamento de Tafí del Valle comprende el territorio jurisdiccional de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y del departamento Leales el territorio jurisdiccional de la Parroquia San José, de la localidad de Bella Vista.

La ciudades cabeceras de los departamentos que integran la Arquidiócesis son:

•  San Miguel de Tucumán (Capital de la Provincia), lleva ese nombre en advocación al Arcángel San Miguel, cuya festividad coincide con la fecha de su traslado de Ibatín al solar actual en 1685. El nombre de Tucumán proviene de una deformación del quechua Yucumán: lugar donde nacen los ríos. (Yu: Nace; Cu: Agua; Man: hacia o donde), o del cacán Tucumanahaho: pueblo del cacique Tucma .

•  Tafí Viejo : Situada a 16 Km. al noroeste de San Miguel de Tucumán, esta ciudad es considerada como Capital del Limón , ya que este departamento es el principal productor de limones del mundo.

•  Yerba Buena : A 12 Km. al oeste de la Ciudad Capital, la llamada Ciudad Jardín , joven ciudad recostada sobre el pie del Cerro San Javier tuvo un gran crecimiento comercial, urbano y demográfico en los últimos cinco años. Se caracteriza por ser una zona residencial.

•  Banda del Río Salí : Ciudad cabecera del Departamento Cruz Alta, a 4 Km. al este de San Miguel de Tucumán. Es zona cañera con una importante actividad industrial y comercial.

•  Burruyacu : "Burruyacu" es una voz de la lengua quechua que significa Aguada de los Burros . Antiguamente esta zona fue obligada vía de tránsito entre el Chaco Santiagueño y Tucumán. Está situada a 65 Km. al noreste de San Miguel de Tucumán. Área productora de poroto, maíz, soja y sorgo.

•  Famaillá : Esta ciudad, situada a 36 Km. al sur de la Ciudad Capital, es una zona donde la principal actividad es la industria azucarera. También es sede de una delegación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

•  Tafí del Valle : Esta ciudad se encuentra en el valle de Tafí, en las cumbres Calchaquíes (2000 m. sobre el nivel mar), a 107 Km. al oeste de la Capital de Tucumán. Es una villa turística, con imponentes paisajes y gran riqueza arqueológica. Su infraestructura ha crecido notablemente en la última década.

•  Trancas : situada a 73 Km. al norte de la Capital, esta ciudad es una de las más antiguas del interior de la provincia de Tucumán. Su actividad principal es la explotación agropecuaria y tambera.

•  San Isidro de Lules , a 16 Km. al sur de la capital, es la cabecera del departamento de Lules, fue fundada por El Padre Zoilo Domínguez en 1853 a los pies de la quebrada homónima del cordón del Aconquija. Después de la crisis azucarera de la década del 60 se diversificaron sus fuentes laborales con el surgimiento de una importante planta industrial y con un cambio por la producción fruto-hortícola, destacándose el cultivo de la frutilla, una de las más importantes del país.

•  Bella Vista , cabecera del departamento de Leales está situada a 20 Km. al sureste de San Miguel de Tucumán. Está inserta en la zona cañera que es su principal producción. A principios del siglo XX Bella Vista tuvo el primer vivero de la provincia donde se introdujeron palmeras exóticas, que aún hoy condicionan el paisaje dándole una bella vista.

 

Límites de la Diócesis

FIGURA 2: Límites de la Arquidiócesis y división en decanatos


 

La Arquidiócesis eclesiásticamente está divida en 7 Decanatos compuestos por las siguientes Parroquias:

 

Decanato I – Centro*

 

•  La Victoria (Nuestra Señora de la Merced)
•  Inmaculado Corazón de María
•  Nuestra Señora de la Encarnación (La Catedral)
•  Sagrado Corazón de Jesús
•  San Roque

* N.B. Parroquia Maronita: San Maron, (del rito maronita, tiene su obispo propio) participa habitualmente en las reuniones del decanato I

 

Decanato 1

FIGURA 3: Decanato I

Decanato II – Noroeste

•  San Juan de la Cruz
•  San Juan Bosco
•  Espíritu Santo
•  Nuestra Señora del Valle (Yerba Buena)
•  Nuestra Señora de la Caridad (Yerba Buena)
•  Nuestra Señora de las Gracias
•  Nuestra Señora de Montserrat
•  Nuestra Señora de Luján
•  San Martín de Porres.
•  San José (Cevil Redondo)

 

Decanato 2

FIGURA 4: Decanato II


Decanato III – Noreste

•  Nuestra Señora de Fátima
•  La Resurrección del Señor
•  El Salvador
•  Nuestra Señora del Carmen
•  Cristo Rey (Villa Mariano Moreno)
•  San José Benito Cottolengo
•  San José Obrero (El Colmenar)

 

Decanato 3

FIGURA 5: Decanato III


Decanato IV – Este

 

•  San Francisco Solano (Banda del Río Salí)
•  San Antonio de Padua (Los Ralos)
•  Nuestra Señora del Valle (La Florida)
•  El Santo Cristo (Banda del Río Salí)
•  Espíritu Santo (Ranchillos)
•  Nuestra Señora del Rosario (Burruyacu)
•  La Sagrada Familia (Alderetes)

 

Decanato 4

FIGURA 6: Decanato IV

 

Decanato V – Sur

•  María Reina (El Manantial)
•  Nuestra Señora del Carmen (Famaillá)
•  Nuestra Señora del Carmen (Tafí del Valle)
•  San Isidro Labrador (Lules)
•  San José (Bella Vista)
•  San Pablo Apóstol (San Pablo)

 

 

Decanato 5

FIGURA 7: Decanato V

 

Decanato VI – Norte

•  Cristo Divino Obrero (Tafí Viejo)
•  San Joaquín (Trancas)
•  Nuestra Señora del Valle (Tafí Viejo)
•  Inmaculada Concepción (Tafí Viejo)

 

Decanato 6

FIGURA 8: Decanato VI


Decanato VII – Sudoeste :

•  Inmaculada Concepción (San Cayetano)
•  San Pedro Nolasco
•  San Pío X
•  San Ramón Nonato
•  Santísimo Sacramento
•  San Gerardo
•  Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa
•  Cristo Rey

 

Decanato 7

FIGURA 9: Decanato VII

 

1.2.  Relieve de la zona donde se encuentra la Arquidiócesis [2]

Desde el punto de vista físico, el territorio Arquidiocesano tiene tres grandes unidades naturales bien caracterizadas: los sistemas montañosos de las Sierras Pampeanas al este y las Sierras Subandinas al noroeste, las cuencas ínter montañas al centro y norte, y las llanuras al este:

a)  En la zona montañosa (“el Cerro”) se encuentran:

Al oeste, los cordones montañosos de las Cumbres Calchaquíes, que se levantan por encima de los 4.500 m y el Sistema del Aconquija, que continúa hacia el sur por Tafí del Valle.

Al noreste de la provincia están situadas las sierras Orientales o de Burruyacu, que presentan valles y quebradas.

b)  La cuenca de Tapia-Trancas

Es una planicie que se distingue de las montañas que la rodean y de la llanura que tiene una altura inferior. La de Tapia, que llega hasta Tafí Viejo, es más húmeda y la de Trancas más seca, pero ambas son irrigadas por el Río Salí y sus afluentes.

c)  La llanura (“el Llano”) está situada en el este, enmarcada por el Sistema del Aconquija al oeste, y por el Sistema de las Sierras Subandinas al norte y noroeste. No es homogénea y presenta marcadas diferencias:

•  La Zona preserrana con lomas y terrazas, con suave declive hacia el este, es decir, hacia el Río Salí, abarca el centro de los departamentos de Tafí Viejo, Capital, Lules, Yerba Buena, Famaillá y Leales.

•  La sección oriental del Río Salí presenta una escasa pendiente suave hacia el sudeste.

El relieve ha determinado el asentamiento de las diferentes poblaciones que, en su mayoría, se ubican en el piedemonte y en la llanura (ver elementos demográficos). La alta montaña, en cambio, es propicia para el turismo, con localidades de pocos habitantes.

 

1.3.  El Clima

El clima, en general, es subtropical, pero varía según la altura. Mientras que en la zona del cerro es templado en verano y muy frío en invierno (San Pedro de Colalao, Raco, El Siambón, Tafí del Valle, El Mollar, San Javier, Villa Nougués, Yerba Buena, Burruyacu), en las cuencas y las llanuras es húmedo, ardiente en verano y suave en invierno (Capital, Tafí Viejo, Lules, Leales, Cruz Alta, Famaillá, Trancas).

 

1.4. Hidrografía

El Río Salí es el más importante de esta región y cruza la Diócesis de norte a sur. Recibe aguas de numerosos ríos y arroyos que en verano llegan en forma de fuertes correntadas, arrastrando piedras, arena, limo y troncos de árboles y originando, muchas veces, inundaciones y catástrofes al pie del cerro, que afectan también a las poblaciones de la llanura que viven a sus márgenes, en particular en la zona de Capital, La Banda del Río Salí y Alderetes.

Como los demás ríos del NOA, son apropiados para la construcción de embalses que regulan sus aguas para riego y proporcionan agua potable y energía; dada la capacidad de almacenaje que ofrece el relieve. El dique El Cadillal es el más importante de esta zona y se encuentra a 25 Km. al noreste de la ciudad de San Miguel de Tucumán. Tiene una usina hidroeléctrica y una toma de agua potable de la que se alimenta la ciudad.

Otras obras de embalse son: La Aguadita (El Timbó), El Tajamar y La Calera (Burruyacu), El Tala, Tacanas y La Higuera (Trancas) y La Angostura (Tafí del Valle).

 

1.5. Vías de comunicación

Los caminos más importantes son las rutas nacionales 9 y 38 y la ruta provincial 304. Son rutas pavimentadas, que unen entre sí las diversas poblaciones de la provincia de norte a sur y convergen en la ciudad Capital. Forman un eje en el que convergen las rutas y caminos provinciales a modo de peine.

En cambio, hay poca comunicación este-oeste, por la insuficiencia de rutas o caminos consolidados que permitan unir las localidades más pobladas, sin tener que pasar por la capital. Esta situación encarece el transporte de productos agrícolas.

La comunicación y el transporte se ven seriamente dificultados en muchas zonas en época de lluvias (en particular en las parroquias de Nuestra Señora del Rosario de Burruyacu, y Nuestra Señora del Carmen de Tafí del Valle); de manera que muchas poblaciones pueden llegar a quedar aisladas.

 

1.5.  Problemas ecológicos

La zona de los Decanatos II, III, V y VII se ve afectada por la contaminación ambiental producida por efluentes cloacales a consecuencia de derrames de agua servida , en particular en la época de lluvias. Además, estas aguas servidas alcanzan finalmente las napas freáticas que se encuentran a pocos centímetros de la superficie y contaminan el agua , como sucede en la ciudad de Famaillá. Este problema pone en situación de riesgo la salud de toda la población.

Aun dentro del radio urbano de la Capital, las calles –en su mayoría de tierra o enripiadas– se encuentran llenas de pozos y barrosas.

Diversos espacios verdes han sido convertidos en depósitos de basura y están cubiertos de maleza. En diversas zonas, el barrido y recolección de residuos no se realizan diariamente, lo que genera basurales, especialmente en los barrios suburbanos.

Los vaciaderos no autorizados crean focos infecciosos en las zonas urbanas. Falta una reglamentación municipal adecuada sobre la recolección y el tratamiento de los residuos. El presupuesto es insuficiente. No se implementan medidas de tratamiento de los residuos que eviten una contaminación ambiental, y muchas veces terminan contaminando los cursos de agua superficiales y subterráneos y hasta el aire.

Como consecuencia del deterioro social y económico, aumenta el número de personas (hombres, mujeres, niños, familias completas) que deben resignarse a convivir con la basura , escarbando los desperdicios en todos los basurales o recogiendo los paquetes depositados en cada domicilio, en busca de alimentos y elementos que se puedan vender (vidrios, cartones, hierro etc.). Los residuos son un medio de vida para ellos y por eso instalan sus viviendas cerca de los grandes basurales de Los Vásquez y Las Talitas

En la zona del decanato IV, se produce una constante contaminación del aire por el polvo que resulta de la quema de la caña que provoca enfermedades bronquiales y oculares.

La ruptura del equilibrio ecológico es causada muchas veces por la tala desmedida de árboles de gran valor comercial, como el nogal y el cedro, y el sobre pastoreo que se produce en zonas de montaña (Tafí del Valle, Burruyacu, Tafí Viejo, Trancas, Yerba Buena), donde el ganado come y pisotea la cubierta vegetal y de este modo hace aumentar el caudal de los ríos, la erosión del suelo, el deslizamiento y acumulación de materiales en los lechos fluviales, que provocan inundaciones en las zonas de Famaillá, Tafí Viejo, Lules y Yerba Buena.

Se suma la contaminación de los ríos causada por las fábricas e ingenios que arrojan sus deshechos al cauce de los mismos. El Río Salí, principal colector que cruza de norte a sur la Arquidiócesis, contiene elementos contaminantes de variada procedencia: el 6% de desechos cloacales, el 20% de fábricas papeleras, 10% de cachaza y el 60% de vinaza (que es letal para la vida en los ríos) y el 4% de otras industrias.

También se produce contaminación natural en la zona este de la provincia (Ranchillos, Cruz Alta), debida a la aparición de arsénico en el suelo. La sustancia contamina las napas de donde saca agua para consumo la mayoría de la población, que es rural y dispersa, lo cual dificulta una solución estructural. Este fenómeno ya está ocasionando distintos tipos de cáncer de piel.

 

1.7.  Productividad de la tierra[3]

Tucumán tiene una estructura productiva relativamente diversificada, con presencia de complejos agroindustriales integrados (azúcar y limón); producción agrícola con bajo nivel de industrialización en la provincia (soja, tabaco) y otras actividades manufactureras desarrolladas a partir de regímenes de promoción industrial (automotriz, textil y calzado). El área productiva por excelencia es la llanura central tucumana. Esta provincia es uno de los principales productores y exportadores de citrus, frutilla y soja, y la actividad apícola se ha incrementado significativamente, entre otras nuevos emprendimientos agropecuarios.

La región de la Arquidiócesis posee grandes extensiones de tierras productivas, apropiadas para el cultivo de caña de azúcar, frutilla, citrus, hortalizas, papas, arvejas y soja, en la zona del Decanato III, IV, V y VI. Pero también se encuentran tierras que no han sido explotadas adecuadamente, como en las áreas de Trancas y Burruyacu.

La variedad de climas y las condiciones del relieve permiten importantes transformaciones en el ambiente. La existencia de riego en algunas áreas facilita el desarrollo de producciones agrícolas y ganaderas con un importante grado de diversificación. En la Arquidiócesis se pueden distribuir de la siguiente manera:

a)  Valles y bolsones con oasis de riego y ganadería

Esta zona se encuentra en la jurisdicción de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen en Tafí del Valle y corresponde al 25% del territorio departamental; una parte de sus suelos son aptos para la agricultura y el resto para ganado.

La actividad agrícola se realiza bajo riego, sobre terrazas vecinas a los ríos, aprovechando el agua de los arroyos que bajan de la montaña hasta el río principal. Los principales cultivos son: nogal, vid, hortalizas, lechuga, poroto, arveja, frutillas, ajo, pimiento para pimentón, hierbas aromáticas y alfalfa. En las áreas sin riego se concentra la cría de vacunos, camélidos, caprinos y ovinos. El nivel tecnológico es bajo y la mano de obra es familiar.

b) Sierras con ganadería extensiva

Esta zona ocupa el 50% del territorio del departamento de Tafí del Valle, jurisdicción de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, que se caracteriza por la baja retención hídrica y bajo porcentaje de materias orgánicas. El 100% de los suelos son aptos para la cría de ganado vacuno, caprino, camélidos y ovinos. La infraestructura es pobre y existe un fuerte éxodo rural.

c)  Sierras Subandinas

Esta zona abarca parte del Departamento de Burruyacu, de Capital, de Tafí Viejo y de Trancas, que comprenden a las jurisdicciones de los Decanatos III, IV y VI.

El 50% de los suelos son aptos para la cría de ganado –con algunas limitaciones– y el resto es apto para la actividad forestal, pues –en general– están bien provistos de materia orgánica. Las actividades predominantes, de hecho, son la ganadería y la extracción forestal para carbón de leña y madera.

d)  Valles de producción intensiva

En la región arquidiocesana hay valles de producción intensiva, como el Valle de Choromoro (el 28% del departamento Trancas), donde los suelos son aprovechados para la agricultura –bajo riego– y para la ganadería. También se explotan las colmenas para la extracción de miel .

Una actividad productiva importante sigue siendo la del tambo. Los tamberos chicos destinan su producción al consumo familiar y los grandes la envían a otras provincias o al plan provincial de la Copa de Leche. Existen actividades secundarias que se desarrollan con riego complementario, entre los que se cuenta el cultivo de alfalfa para ganado de engorde, y el de porotos, hortalizas, arvejas, pimiento, cebolla de verdeo y tomate.

En las actividades productivas se utiliza, sobre todo, la mano de obra familiar.

e)  Valles y pedemontes subtropicales

Estas tierras comprenden una extensa franja ubicada en las laderas de los cerros, entre la Sierras de San Javier y Aconquija al oeste y las Sierras de la Ramada-Medina y del Campo al noreste. Comprenden el 100% del Departamento Yerba Buena, el 80% de Capital, el 10% de Cruz Alta, el 60% de Famaillá, el 40% de Lules y el 10 % de Tafí Viejo.

La actividades predominantes son la horticultura de primicia (tomate y pimiento), citrus, (naranjas y limones) y –en menor medida– caña de azúcar y otras frutícolas (frutillas). Los cultivos de invierno, principalmente hortalizas, requieren el aporte de agua de riego para suplir el período de sequía.

También en esta zona hay producción apícola, con mano de obra familiar.

f)  Llanura Cañera

La llanura deprimida, localizada al este de la región arquidiocesana (20% de Cruz Alta), tiene como actividad predominante el cultivo de la caña y la producción azucarera; le sigue en importancia la soja, el maíz y las hortalizas.

g)  Umbral al Chaco

Se denomina así a la zona situada al noreste y este de la región arquidiocesana, que comprende el 70% del Departamento Cruz Alta y el 30% de Burrayacu. Allí la actividad principal es la agricultura, con cultivo de poroto, soja, maíz, trigo y cártamo, en menor escala. La ganadería vacuna es también una actividad importante, orientada a la cría y el engorde.

Los últimos años obligaron al sector económico a realizar grandes esfuerzos de adaptación y reconversión tecnológica productiva, comercial y organizacional. Algunos consiguieron adecuarse a las nuevas reglas económicas y están accediendo a nuevas formas de producir, comercializar y hacer negocios en la región. Muchos de los que no lo han logrado se vieron obligados a salir del sistema, dejando el campo y buscando en la ciudad nuevos horizontes.

De los que se mantienen, el 35% son asistidos por Programas de Minifundios, Programa Social Agropecuario y Pro huerta, manteniendo la esperanza de integrarse más fuertemente al sistema. Pero hay también un sector de pequeñas y medianas empresas que iniciaron el proceso de reconversión a través del Programa Cambio Rural. Estos dos grupos dependen fuertemente de organismos y programas oficiales para cubrir su demanda tecnológica.

Existen empresas de mayor envergadura, cuya demanda es cubierta por el sistema técnico privado o los acuerdos con organismos oficiales y extranjeros.

Las principales actividades productivas fueron evolucionando, aunque el cultivo de la caña y la producción de azúcar siguen siendo la principal actividad de la provincia. Parte de la caña se destina a la elaboración de alcohol y otra parte para levadura y papel. En relación con la producción de azúcar, se han instalado algunas plantas para la elaboración de gaseosas y una importante fábrica de caramelos (en la Reducción - Lules). También está cobrando importancia, el sector papelero (sobre todo en Lules) y el sector citrícola, por la elaboración de jugo concentrado, aceites esenciales y cáscara deshidratada (que se exporta, para la fabricación de peptina).

Otra actividad productiva importante es la extracción, secado y fraccionamiento de sal en la zona del Timbó.


[2] Manual 4º Editorial Estrada Suplemento para Tucumán María Teresa Murga-Marta de Ezcurra

[3] El sector Agropecuario de Tucumán –INTA –Centro Regional de NOA- Setiembre 2001